sábado, 12 de junio de 2010

Chao oscurito, el mas negrito de la familia...



Foto 1 : Cuando lo recogí de la tienda

El jueves vendi a mi negrito, con tanta pena recordaba todo lo que habia recorrido con él mientras firmaba el contrato de venta, a mi Gabriel en su ventana, escribiendo y durmiendose mientras veia la calle, a mi loca Camila que creia morder los vidrios, cuando la regresaba del hospital, las innumerables mañanas que llevaba a Gabriel dormido a casa de mis padres cuando iba a trabajar, lo despacio que iba cuando estaba embaraza porque me dolia todo. Alberto me ve llorando y me dice que pasa? y le digo, cosas tontas de mujeres...

Foto 2: La ultima vez que salio de casa, rumbo a ser vendido

Mientras lo llevaba tenia un nudo en la garganta unas tres veces estuve a punto de regresar y llamar para decir que no lo vendia, hasta hoy sueño que sigue en mi cochera y que desde la ventana del salon lo puedo ver, pero ya no esta y no estará.
Talvez suene tonto todo esto pero es lo que siento ahora....la contraparte es que pienso cambiarlo por algo mas grande, mas confortable y por ende mas costoso.


Foto 3: Lo que hasta el dia de hoy pienso comprar

Chao negrito lindo, se que tu nuevo dueño te cuidara bien, como lo hice hasta el dia de hoy, te limpiara el polvo todos los dias, con agua y paños de algodon para no ocasionar ni una sola raya, silicona en los asientos y la consola, spray limpia tapiz en el techo y limpia vidrios para que no se apañen, te encerara y saldras reluciente a recorrer las calles de Lima. Gracias por todo, mi primer carrito!